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Quedamos con Chris a las 9:30
para ir al acuario de Tokio. Cogemos el JR, una especie de metro que va, casi,
todo el rato por la superficie. Yo no cojo metro nunca porque me da
claustrofobia. Debe de hacer como 10 años que no monto casi nada en
metro. Como este es tan.... japonés voy todo el rato muy
distraído y cuando se mete bajo tierra ni me da claustrofobia ni
nada...Vimos la parte de Tokio del puerto, la playa, etc. Muy interesante, la
verdad estaba ya un poco harto de tanta tienda. Esto es más relajante.
Me fijé que los productos que se venden en las estaciones del JR son
diferentes de los que se venden fuera. Mucha caja de galletas con forma de
personaje tipo Hello Kitty y Doraemon. Vencí la tentación y no
compré nada. El acuario no estaba mal pero me esperaba más. Muy
impresionante la pecera gigante con atunes. Me dio mucha hambre ver tantos
atunes tan gordos dando vueltas. En el viaje de vuelta Chris me explicó
que todos los Nokias tienen una ranurita para colgar cosas, así que SI
voy a poder utilizar los colgantes que me he comprado... menos mal.
Mi
novio se fue a acostarse, estaba agotado por madrugar y andar tanto. Me fui a
comer con Chris a u restaurante típico japonés para trabajadores,
es de comida rápida y te tienes que sentar en una mesa muy larga al lado
de quien te toque. Los menús son muy básicos, solo hay 4 o 5
donde elegir pero es muy barato (al cambio unos 4 euros), muy rápido y
muy bueno. Después me fui a una tienda de discos a comprarme Cds de
J-pop, música en japonés. Me compré varios por la portada
porque ni sé lo que ponía (estaba casi todo escrito en caracteres
japoneses), ni había oído hablar de esos grupos nunca.
Veremos...
Volví al hotel y estuve viendo sumo y Baseball en la
tele. Me dormí. Cuando me desperté mi novio había quedado
con Olvido para ir al barrio de los clubs de strip-tease, así que
allí nos fuimos con Olvido, las 3 Nancys y Topacio (que se había
superproducido para la ocasión). Estuvimos deambulando y acabamos en una
tienda de Hello Kitty (como no...) después nos metimos en un sitio de
maquinas tragaperras de varios pisos, en el último piso eran todo
fotomatones donde te haces una foto de cuerpo entero y puedes elegir el fondo,
la iluminación y después retocar la foto. Estuvimos como dos
horas haciéndonos fotos. Topacio aprendió a retocarlas con unos
bolígrafos digitales y logramos descifrar lo que ponía en las
instrucciones de uso a base de intentarlo una y otra vez. Cuando acabamos se
nos había olvidado lo del strip tease y teníamos hambre. Nos
fuimos a un restaurante polinesio que se llamaba Tiki Tiki. Estaba decorado
como el matrimonio Vaquerizo quiere decorar su nueva residencia. La comida
estaba buenísima, el camarero y el cocinero eran catalanes. Una Nancy,
Olvido, mi novio y yo nos volvimos al hotel. Las otras dos Nancys y Topacio
continuaron la búsqueda de los clubs de strip-tease. |