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Quedamos en el aeropuerto a las
13:30. Mi novio y yo acabamos de llegar de 15 dias de relax por los pirineos
franceses, siempre nos tomamos julio de vacaciones. Nos ibamos muestro manager
Carlos Mariño, Rafa Spunky, Ricardo, percusionista de Fangoria y
Mastretta (que también tocan en Japón), Gema, mujer de Ricardo,
cantautora y mi profesora de yoga, mi novio y yo. En la cola de
facturación me encuentro con Luis Calvo y Montse de Elefant, vuelan en
nuestro avión. Hablamos mucho rato, les conozco de cuando Carlos B.
grabó su último disco y me caen muy bien. Las japonesas que
facturaban en Barajas son muy lentas pero es normal, nos vamos a la otra punta
del mundo (lo que no es normal es que tarden en un Madrid -Barcelona, pero en
un Madrid -Tokio se les perdona). Comemos algo en el bufet de Barajas, muy
bueno. Yo me bebo media botella de vino tinto con Mariño y como poco
para que me suba antes el tranquimazin. Me pareció ver al cantante de
OBK a lo lejos. En la sala de espera para abordar Mariño y Ricardo
hablaron con unas personas con pinta de alternativos, eran Def Con Dos que se
iban a Galicia. Me dicen que son muy simpáticos. Me encuentro con Dany
Panulo que se viene a Tokio a presentar un ballet, hablamos de amigos comunes y
de Tokio (Dany es la tercera vez que va).
El viaje a Amsterdam (el vuelo
no es directo) se pasa en seguida, son solo 2 horitas de nada. Parece ser que
el despegue fue movidito pero el efecto vino +Tranquimazin hace que todo me de
exactamente igual. Me tomo un Trinaranjus y hablo con Mariño de nuestro
próximo viaje a tocar en Chicago y México, en octubre. Yo lo
tengo complicado porque la primera semana de octubre estoy en California con
mis padres y hermanos, veremos como hago. El aeropuerto de Amsterdam es
espectacular pero como tenemos prisa no puedo concentrarme en las tiendas. La
segunda parte del viaje dura 11 horas. Volamos en un Jumbo de JAL precioso.
Tenemos pantallitas individuales, las azafatas son chicas japonesas monisimas.
Intento ver La Mascara 2 y Constantine pero me es imposible, me aburro en
seguida y me dedico a ver el mapa del mundo y voy siguiendo el recorrido del
avión por encima de Europa. ¡¡Trans Europe Express!! Pido
para comer el menu japones pero no queda y me tomo el occidental que no
está mal, a mí es que me gusta la comida de avión. Voy
sentado entre mi novio que va jugando a juegosde ordenador tipo Tetrix y Gema,
que va leyendo Middlesex. Como con la cena bebo más vino tinto me olvido
de tomarme el Tranquimazin pero bien, aunque el avión se mueve yo voy
muy comodo y me duermo un rato.
Llegamos. Al principio parece que
estemos en cualquier ciudad europea, solo la gente y los carteles, todos en
japones, me dejan claro que no estoy en Europa. Nos recoge una chica japonesa
que se llama Marisa. Son las 2 de la tarde del sabado, hemos pasado todo el
viernes en el avión..... En el autobus que nos recoge y nos lleva al
hotel me choca lo verde que es todo, parece Francia. Hay muchos campos de
arroz. Una mezcla entre Francia y Valencia... ¡¡PERFECTO !! Cuando
vamos entrando a la ciudad parece que estamos en Mendez Alvaro, Madrid... me
esperaba algo más Blade Runner...... según nos vamos internando
en la ciudad ya es otra cosa. Tardamos una eternidad en llegar al hotel de
Shibuya donde estamos alojados todos los españoles. El conserje nos
pregunta extrañado a mi novio y a mi si es un error que tengamos una
habitación con cama de matrimonio, le aclaramos que no. La
habitación es pequeñita pero muy mona. La Warner japonesa me ha
mandado una cesta de frutas con una nota de bienvenida a Japón....
¡¡qué detalle!! La taza del water es ultramoderna con
botoncitos que al principio no sabemos para que son..... aunque nos
imaginamos....
Nos duchamos y nos vamos con Ricardo, Gema y
Mariño a dar una vuelta. A mi me entra shock cultural. Es como estar en
un documental sobre Tokio, todo es como me lo imaginaba pero con mucha gente y
mucho calor. Hay tantas cosas para comprar que me entra la opción cero y
no compro nada. A las 8 nos vamos a cenar, estamos hechos polvo. Por un
callejón encontramos un restaurante típico japones. Nos tenemos
que descalzar y sentarnos en el suelo. La carta es toda en japones, así
que pedimos un poco al azar. Está todo muy bueno. Por cierto, no es nada
caro comer en Tokio. La cerveza sí es un poco más cara. Pedimos
sake para brindar por nuestra llegada a Japón. Paseamos un poco
más y entro en un Family Mart (una cadena de tiendas abiertas 24 horas
tipo el 7 Eleven) y me compro un cuaderno. No puedo dejar pasar un dia en Tokio
sin comprar nada. En el hotel vemos la tele, es plana, por supuesto, y solo
tiene canales en japonés. Vemos Parque Jurasico 2 subtitulada, me duermo
antes de que aparezca un solo dinosaurio........ |