:::Rafa Cervera entrevista a Nacho Canut:::

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LAS VAMPIRAS EN BIQUINI INVADEN JAVEA: UNA ENTREVISTA CON NACHO CANUT
Carlos Berlanga y Nacho Canut han compuesto algunas de las canciones más apasionantes y divertidas del pop español. Amigos desde la infancia y almas gemelas hasta el final, ambos han generado tantas historias y anécdotas como canciones inolvidables. Carlos se fue el 5 de junio de 2002 y eso significa, entre otras cosas, que ya no escucharemos nuevas canciones suyas, que no veremos más cuadros suyos ni leeremos sus lúcidas declaraciones. No obstante, al margen de una obra por todos vosotros conocida y que ya forma parte de nuestras vidas, queda ese Carlos que apenas conocimos y que siempre sorprende. La persona y el artista, todo en una misma figura sobre la que aún quedan por explicar y contar mil cosas. Y qué duda cabe que una de las personas más capacitadas para ello es Nacho. Esta entrevista se realizó el octubre de 2002 con esa única pretensión: hablar de Carlos Berlanga porque en el fondo, es sólo una parte de él la que ya no está; la otra nunca nos abandonará.

Esta entrevista ha aparecido únicamente en el Fanzine Fatal nº 30.

¿En qué momento descubriste que Carlos y tú teníais una química especial para componer?
La primera vez que lo intentamos debió de ser en 1977, cuando Kaka de Luxe. Como las canciones al principio eran de El Zurdo pues supongo que algún día, en mi casa, con una guitarra española que tenía yo, compondríamos alguna. No sé, porque "Toca el pito" era mía y "Rosario" la hice con Manolo. Seguramente lo primero que hice con Carlos fue "Otra dimensión".

¿Había empezado él ya a componer por su cuenta?
Sí, más o menos empezó todo a la vez. Hicimos "La ardillita", que era muy rápida. Cuando Carlos componía canciones solo, como "No sé por qué" o "El bote de Colón" no desarrollaba las letras, escribía una frase o dos y la dejaba así, por vago. Claro que también es posible que dejase así alguna porque yo le dije que quedaba bien de esa manera.

¿Se puede decir que "Horror en el hipermercado" es un homenaje al cine de terror de serie B de entonces?
Ésa era una influencia de ambos, como también lo era la comedia española de los 60 de Conchita Velasco y Tony Leblanc. Los dos teníamos eso en común. Y las obras de teatro que ponían en [el programa de televisión] Estudio 1, las de Arniches tipo "Eloisa está debajo de un almendro", "Un corazón con freno y marcha atrás", de Alfonso Paso. Me encantaban y Carlos siempre compraba libros de ese tipo en la cuesta de Moyano. Todo eso lo mezclábamos con nuestra influencias, por ejemplo con los libros de ovnis de Eric Von Daniken sobre el Triángulo de las Bermudas. Pasábamos mucho por allí por los viajes a Miami. Otras influencias eran las cosas que escuchábamos a nuestras madres y a Vicenta [Gómez, la ama de llaves de la familia Canut], lo que leíamos en el Diez Minutos, el lenguaje coloquial de Susana Estrada... Por ejemplo, lo de los parotets [expresión valenciana que aparece en "¿Qué piensas de los insectos?"] recuerdo escucharlo mucho de pequeño en boca de mi abuelo. Y Carlos ha usado en su carrera en solitario frases de películas de su padre como "no seas chinche", "qué poco fuste".

¿Cómo era una de vuestras sesiones de composición?
Empezábamos a decir frases y frases y las que nos hacían reir las apuntábamos. Si él decía una muy excéntrica yo decía otra que lo era aún más y las íbamos poniendo. En sus discos en solitario era siempre así pero con Pegamoides y Dinarama llevábamos más cuidado por si acaso Olvido no quería cantarlo. Aunque la verdad es que Olvido no decía nada. Hasta llegar a cierta etapa de Dinarama nunca dijo nada de las letras. Una de nuestra ideas durante los primeros años fue hacer una historia que fuese sobre un grupo de la nueva ola que estuviese formado por Julieta Serrano, Lola Gaos, Tina Sainz y Conchita Velasco. Iban en una furgoneta rumbo a una gala, tenían un accidente porque chocaban contra la furgoneta de los Pegamoides. Entonces salían con metralletas y nos mataban y luego nos suplantaban en nuestra gala. Nos encantaba todo lo que fuesen chicas en biquini con metralletas... porque aunque los Cramps acabaron haciendo un tema sobre eso, a nosotros nos encantaba desde siempre. Las películas españolas estaban llenas de ellas. Veías una de vampiras, y salían de la tumba en biquini y nosotros: "¿Por qué las han enterrado en biquini?". Durante las vacaciones en mi casa de Javea veíamos muchas de esas películas, por eso al volver decíamos que habíamos estado en el Festival de Cine de serie B de Javea.

¿Tus padres estaban delante cuando hacíais las canciones?
No, solía ser a la hora de la siesta. Los dos aburridos en el cuarto tocando canciones como las de los Damned o Buzzcocks. Mi hermano Mauro, que entonces ya debía tener 13 ó 14 años nos miraba y decía: "yo también puedo hacerlo". Y se ponía a tocar "New rose" de los Damned. Y delante de Vicenta no creo que llegásemos a tocar por vergüenza. Seguro que se habría metido con nosotros. Porque en ese momento nos hubiese dicho "ay, niños, callaros ya". O se habría ido con un guardia civil, yo qué sé. Es que entonces a nadie le interesaba lo que hacíamos. Pero todo lo que nos decía Vicenta nos marcaba y se filtraba en las letras, igual que la madre de Olvido. Cuando llamas a su casa y atiende el teléfono ella y dice: "¿Bueno?", para nosotros eso era como, "ooooh". Cualquiera que hablase de un modo diferente nos llegaba al alma.

¿Teníais algún contacto entonces con Miguel Bosé? Se supone que era amigo y vecino de Carlos.
Yo no lo ví nunca. Hasta la época de "Deseo carnal". No tenía contacto con Carlos. Hablaba de él a veces, sobre todo a raíz de "Bandido", que ya era como que procedía más. Y luego le compuso algunas canciones. La primera fue "Fuego", que la compusimos entre los dos. Y es la única vez que nos cambiaron una letra. Cuando Pedro Marín grabó "Especies en extinción" la letra era distinta, pero fuimos nosotros los que decidimos cambiarla para que fuese menos críptica. Cuando compusimos para Sara Montiel no hubo problema, le hicimos "Super Sara", donde ella tenía poderes. "Cebras" fue compuesta para Raphael, para que la cantara con Olvido. Y nos hubiese encantado que la Pantoja hiciera "Cómo pudiste hacerme esto a mí" y Rocio Jurado "A quién le importa".

¿Cuándo empezasteis a cambiar las temáticas?
Más que nada llegó un momento en que no podíamos seguir cantando historietas adolescentes, sobre todo por Olvido. A partir de "Canciones profanas" ya entra en el gótico como tema en sí, algo que a Carlos y a mí nos encantaba. Lo gótico, lo medieval, la magia, los libros satánicos, y eso lo diluíamos con lo pop y con la influencia de la Motown, que llegó por medio de Patricia Godes. También nos interesaban los asesinatos, El caso, Margarita Landi.. Y la nueva imagen, más dura y más seria ya no pegaba mucho con las letras de fosforescencias y levitaciones, que yo seguí trabajando en Los Vegetales.

¿Existe alguna letra que Olvido se haya negado a cantar?
En "Deseo Carnal" y "No es pecado" había muchísimas referencias al dinero y a las tarjetas de crédito, Carlos estaba obsesionado con eso. Y Olvido acabó harta. Recuerdo que cambié la letra de "Un millón de hormigas", en realidad cambié las de casi todos aquellos temas en el estudio porque a Olvido no le gustaban. Y otras porque eran muy tontas y las tuve que cambiar yo porque, por supuesto, Carlos pasaba. Ni siquiera iba al estudio cuando estábamos grabando el álbum.

Es curioso, vosotros hacíais "El dinero no es nuestro dios" y Carlos, en un tema de "Indicios" le cantaba al diero y decía: "Eres mi dios",
Es que lo de "El dinero no es nuestro dios" tiene doble lectura. Nosotros somos muy consumistas y no es que no nos importe. Pero es que Carlos pasó por una época en la que sólo pensaba en eso. Eso ya no sé si fue su yonquerío.

Al principio de Dinarama sacasteis un montón de temas que fueron descartados al entrar Olvido. ¿Fue porque a ella no le gustaban o porque os aburrían?
Supongo que las dos cosas. Eran temas más discotequeros y ella quería más rock. La de "Cactus, periquitos, carpas rojas y macramé..." supongo que no se veía cantado lo de "la dicta Nancy Reagan / no me va". Y hubo un cambio en la letra. "El ataque de los tomates asesinos" que se convirtió en "Los enanos asesino2" porque fui a ver "Cromosoma 3", de Cronenberg, donde aparecían unos enanos que salían de unos bultos, y eso fue toda una influencia. O "La niña", una película que fuimos a ver con Fabio [McNamara], que se puso a gritar a mitad de la película. Veíamos una de esas películas y nos quedábamos en estado de shock, se convertían en influencia inmediata: nos aprendíamos hasta los diálogos.

¿Donde componíais?
Con los Pegamoides sacábamos la música en el local y luego la letra en mi casa. Más adelante ese proceso cambió. Carlos volvió de la mili con una casete en la que estaban las canciones de "Deseo carnal" tocadas con una guitarra y tarareadas. Y cuando había que componer, quedábamos una tarde y hacíamos tres letras siguiendo un estilo. Decidíamos lo que íbamos a hacer el día siguiente: canciones a lo Smiths, a lo Aztec Camera, a lo Blondie... y al otro día, Carlos traía dos o tres temas en la onda acordada.

La letra de "La línea se cortó", ¿alude a la crisis que atravesaban los Pegamoides? La letra es tuya y de Carlos.
Conscientemente no. Pero hay muchas letras que con el tiempo han cobrado un significado concreto. "Cebras", "Llegando hasta el final", "El hospital"... Pero fueron compuestas pensando en otra cosa, eran como raphaelismos, dramaqueenismos, aunque entonces lo de drama queen aún no existía como tal... Nos gustaba unir ese desgarro con Bauhaus y Theatre of Hate.

¿Y en "Alta tensión"? Lo de "Noto la amenaza del vacío / luz de gas..."
Tiene más que ver con los comics de Carlos, esas historietas en las que entra una señora rica en una fiesta y de repente todas sus enemigas la ven y... alta tensión. Es como lo de "abróchense los cinturones, esta noche va a haber tormenta". Y lo de luz de gas es algo que se hacía mucho entonces. Al Capi le hacían luz de gas en casa Costus, nadie le hablaba. Tesa [Arranz, vocalista de Zombis] le hacía mucho luz de gas a Carlos, Bernardo [Bonezzi], Olvido y yo de repente empezábamos a hablar en inglés y Carlos, que no sabía inglés, se mosqueaba. Le hacíamos luz de gas para fastidiarle. Era como una cosa muy habitual, hacerle luz de gas a alguien. A Carlos se lo hacían mucho.

¿Y él se lo hacía a alguien?
Siempre lo intentaba con Olvido, como se lo hacían a él. Supongo que por eso, cuando a los Pegamoides nos dio por lo siniestro, tuvo sensación de que le hacíamos el vacío.

¿Es cierto que Rubi intentó en una ocasión seducir a Carlos?
Sí. Con el rollo de que ella era psicólogo le empezó a decir que si en el fondo ella era como un chico... fue en los camerinos de Teatro Martín. Pero Carlos pasó.

Yo he oído que lo que pasó es que entró alguien en el camerino, creo que [el locutor] Gonzalo Garrido, los pilló besándose, y entonces Carlos se cortó.
Puede ser. Era una época un poco de "sálvese quien pueda". Y si Carlos estaba borracho o había tomado algo puede que se dejase convencer... Por otro lado Rubi era muy mona y guapa, tampoco era como para decirle que no. El único problema era que a Carlos no le gustaban las mujeres. De lo contrario se lo habría hecho con ella encantado. A Rubí le gustaba Carlos. Desde luego, si había una mujer que hubiese podido acostarse con él era ella. Era el tipo de mujer que a él le gustaba: independiente, un poco mandona, muy segura de sí misma, guapa y psicóloga.

¿Ha habido más mujeres que estuviesen un poco enamoradas de Carlos?
Sí, pero no se pueden nombrar porque siguen vivas. Él estaba muy influenciado por las mujeres y a la vez las atraía mucho. Si hasta La Pirata, su dealer, llegó a ser su manager. Hasta que se enfrentaban a él por algo, entonces ya eran lo peor. Decía que todo era porque tenían la regla, como en la letra de esa canción ["Bajo el volcán"] que dice "qué culpa tengo yo de que / te vuelvas loca cada mes".

Pensaba que esa letra era un ataque a Olvido. Es de "Angel exterminador", un álbum que tiene dos canciones llenas de reproches hacia vosotros dos tras la ruptura con él y el fin de Dinarma
Prodría ser, pero también se rebotaba mucho con Paloma [Chamorro] cuando le decía que no tomase drogas. Y con Blanca [Sánchez] cuando le decía que se estaba pasando. Y con Olvido. Él no permitía que una mujer le llevara la contraria. Eran divinas, eran lo más, hasta que le llevaban la contraria. Con todas tenía esa relación de amor-odio. Hay dos canciones de "Angel exterminador" que sí podrían ser sobre nosotros, y seguramente lo serán. Como otra que hicieron [Luis] Miguelez y Olvido [ya en Fangoria] sobre él, "La vida sigue".
Cuando Carlos empezó a tomar caballo, ¿intentaste decirle algo?
No. Nunca he sido partidario de meterme en la vida de los demás. Además, él nunca me habló de ello así que yo lo sabía pero se suponía que no lo sabía. El día que se fue de Dinarama fue por un enfrentamiento. Nos peleamos y le dije que desafinaba en los conciertos y otras cosas pero en realidad le estaba diciendo que estaba fatal y que se pusiera las pilas. Las drogas son un horror pero si alguien decide tomarlas quién soy yo para decir nada a nadie. Además, se reía de Olvido y de mí por no tomar nada y llevar vida sana. A mí me fastidiaba que tomara drogas pero él sabía lo que estaba haciendo. Era imposible decirle nada. Si alguien le decía algo entonces era como si todos estuviésemos en su contra como si le hiciésemos otra vez luz de gas.

Después de la pelea que tuvisteis cuando dejó Dinarama, ¿en qué momento volvisteis a ser amigos?
Jesús Vázquez le pidió canciones para un disco y él usó un poco eso como excusa para que quedásemos. Empezó a venir por [los estudios] Vulcano y enseguida conectamos de nuevo. Íbamos a hacer eso y una canción para que Víctor Sandoval fuese a Eurovisión. Y enseguida se le ocurrió lo de hacer un grupo con Olvido y conmigo que fue Vía Satélite. Él siempre quería hacer grupos: con [su amiba, la compositora y escritora] Paloma Olivé, con [su amiga, la productora] Bibiana Bergia...

Ahora que Carlos no está, ¿le echas de menos?
Sí, totalmente. Es una putada, es imperdonable que se haya dejado morir así. Componer con Carlos era muy fácil, teníamos ya una dinámica y cada vez componíamos mejor. No creo que encuentre jamás a alguien con quien tenga tantísima sintonía. El sentido del humor, los referentes culturales... A él no había que explicarle si una palabra no procedía porque ya lo sabía.

Explícame lo de las palabras que no proceden.
Son palabras que me rechinan. Por ejemplo, en "No sé qué me das", la parte que dice "como un águila volando en libertad"... en cuanto la oyó Carlos cogió el teléfono y me dijo: "Nacho... supongo que tú no habrás puesto eso". Pero esa letra es de Lucho [Prósper, de Actibeat] y a mí me gusta mucho lo que hace.

Sigamos con Carlos, cuéntame cómo era la experiencia de escribir con él.
Cada vez era más excéntrico todo. Hacíamos lo que nos daba la gana. Últimamente me llamaba mucho para empezar a componer para otro disco. Con él podía hacer cualquier tipo de canción. Yo preparaba bases, él venía y tocaba encima, le preparaba una base house, por ejemplo, y eso lo sacaba un poco de su terreno. Así que lo echo de menos. Y también como amigo. Mi otro gran amigo es [el pintor y compositor] Pablo Sycet y con él hablo de muchas cosas que no hablaba ni siquiera con Carlos, pero a Carlos lo conocía desde la infancia. Con Carlos las cosas era como que si mirábamos los dos por esa ventana, hacíamos el mismo tipo de comentario. O me llamaba y me decía: "¿Estás viendo la televisión?" Y yo: "Sí. ¿Estás viendo tal canal? No doy crédito a lo que estoy viendo".

Teníais la misma sintonía...
Él, Olvido y yo compartíamos ese sentido del humor.

¿Y qué dijo Carlos cuando se enteró de que habías empezado a tener relaciones con hombres?
"¡Ya era hora! Desde luego estabas inaguantable. Ya te vale..." Era una época en la que él salía con Pedro [Almodovar], Fabio, Sigfrifo [Martín Begué] y estábamos todos como sumidos en un torbellino. Carlos y yo compartíamos piso y lo que más le mosqueaba era que de repente yo ya no estuviese allí cuando él volvía porque me había ido con mi novio. Él tampoco se llevaba bien con mi primo [el pintor] Antonio [Villatoro] y yo salía mucho con él. En estos últimos años éramos muy amigos otra vez. Todos los días hablábamos de todo. También salía con Mario [Vaquerizo] y Olvido.

¿Cómo te gustaría que se recordase a Carlos?
Carlos era la persona con más talento creativo que yo he conocido nunca. Podía hacer una letra y a la vez estar dibujando, y si no, escribiendo un relato o una historia. Conmigo fue muy generoso siempre, por mí hacía lo que hiciese falta: una portada, un cómic... Cuando estaba enfermo iba a verle a su casa y siempre tenía algo para enseñarme, algo que había hecho: una foto, un escrito, una letra, un dibujo...