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¿En qué momento
descubriste que Carlos y tú teníais una química
especial para componer? La primera vez que lo intentamos debió
de ser en 1977, cuando Kaka de Luxe. Como las canciones al principio
eran de El Zurdo pues supongo que algún día, en mi casa,
con una guitarra española que tenía yo, compondríamos
alguna. No sé, porque "Toca el pito" era mía y
"Rosario" la hice con Manolo. Seguramente lo primero que
hice con Carlos fue "Otra dimensión".
¿Había
empezado él ya a componer por su cuenta? Sí, más
o menos empezó todo a la vez. Hicimos "La ardillita",
que era muy rápida. Cuando Carlos componía canciones
solo, como "No sé por qué" o "El bote de
Colón" no desarrollaba las letras, escribía una
frase o dos y la dejaba así, por vago. Claro que también
es posible que dejase así alguna porque yo le dije que quedaba
bien de esa manera.
¿Se puede decir que "Horror
en el hipermercado" es un homenaje al cine de terror de serie B
de entonces? Ésa era una influencia de ambos, como
también lo era la comedia española de los 60 de Conchita
Velasco y Tony Leblanc. Los dos teníamos eso en común. Y
las obras de teatro que ponían en [el programa de televisión]
Estudio 1, las de Arniches tipo "Eloisa está debajo de un
almendro", "Un corazón con freno y marcha atrás",
de Alfonso Paso. Me encantaban y Carlos siempre compraba libros de ese
tipo en la cuesta de Moyano. Todo eso lo mezclábamos con
nuestra influencias, por ejemplo con los libros de ovnis de Eric Von
Daniken sobre el Triángulo de las Bermudas. Pasábamos
mucho por allí por los viajes a Miami. Otras influencias eran
las cosas que escuchábamos a nuestras madres y a Vicenta [Gómez,
la ama de llaves de la familia Canut], lo que leíamos en el
Diez Minutos, el lenguaje coloquial de Susana Estrada... Por ejemplo,
lo de los parotets [expresión valenciana que aparece en "¿Qué
piensas de los insectos?"] recuerdo escucharlo mucho de pequeño
en boca de mi abuelo. Y Carlos ha usado en su carrera en solitario
frases de películas de su padre como "no seas chinche",
"qué poco fuste".
¿Cómo era
una de vuestras sesiones de composición? Empezábamos
a decir frases y frases y las que nos hacían reir las apuntábamos.
Si él decía una muy excéntrica yo decía
otra que lo era aún más y las íbamos poniendo. En
sus discos en solitario era siempre así pero con Pegamoides y
Dinarama llevábamos más cuidado por si acaso Olvido no
quería cantarlo. Aunque la verdad es que Olvido no decía
nada. Hasta llegar a cierta etapa de Dinarama nunca dijo nada de las
letras. Una de nuestra ideas durante los primeros años fue
hacer una historia que fuese sobre un grupo de la nueva ola que
estuviese formado por Julieta Serrano, Lola Gaos, Tina Sainz y
Conchita Velasco. Iban en una furgoneta rumbo a una gala, tenían
un accidente porque chocaban contra la furgoneta de los Pegamoides.
Entonces salían con metralletas y nos mataban y luego nos
suplantaban en nuestra gala. Nos encantaba todo lo que fuesen chicas
en biquini con metralletas... porque aunque los Cramps acabaron
haciendo un tema sobre eso, a nosotros nos encantaba desde siempre.
Las películas españolas estaban llenas de ellas. Veías
una de vampiras, y salían de la tumba en biquini y nosotros: "¿Por
qué las han enterrado en biquini?". Durante las vacaciones
en mi casa de Javea veíamos muchas de esas películas,
por eso al volver decíamos que habíamos estado en el
Festival de Cine de serie B de Javea.
¿Tus padres
estaban delante cuando hacíais las canciones? No, solía
ser a la hora de la siesta. Los dos aburridos en el cuarto tocando
canciones como las de los Damned o Buzzcocks. Mi hermano Mauro, que
entonces ya debía tener 13 ó 14 años nos miraba y
decía: "yo también puedo hacerlo". Y se ponía
a tocar "New rose" de los Damned. Y delante de Vicenta no
creo que llegásemos a tocar por vergüenza. Seguro que se
habría metido con nosotros. Porque en ese momento nos hubiese
dicho "ay, niños, callaros ya". O se habría
ido con un guardia civil, yo qué sé. Es que entonces a
nadie le interesaba lo que hacíamos. Pero todo lo que nos decía
Vicenta nos marcaba y se filtraba en las letras, igual que la madre de
Olvido. Cuando llamas a su casa y atiende el teléfono ella y
dice: "¿Bueno?", para nosotros eso era como, "ooooh".
Cualquiera que hablase de un modo diferente nos llegaba al alma.
¿Teníais
algún contacto entonces con Miguel Bosé? Se supone que
era amigo y vecino de Carlos. Yo no lo ví nunca. Hasta
la época de "Deseo carnal". No tenía contacto
con Carlos. Hablaba de él a veces, sobre todo a raíz de "Bandido",
que ya era como que procedía más. Y luego le compuso
algunas canciones. La primera fue "Fuego", que la compusimos
entre los dos. Y es la única vez que nos cambiaron una letra.
Cuando Pedro Marín grabó "Especies en extinción"
la letra era distinta, pero fuimos nosotros los que decidimos
cambiarla para que fuese menos críptica. Cuando compusimos para
Sara Montiel no hubo problema, le hicimos "Super Sara",
donde ella tenía poderes. "Cebras" fue compuesta para
Raphael, para que la cantara con Olvido. Y nos hubiese encantado que
la Pantoja hiciera "Cómo pudiste hacerme esto a mí"
y Rocio Jurado "A quién le importa".
¿Cuándo
empezasteis a cambiar las temáticas? Más que
nada llegó un momento en que no podíamos seguir cantando
historietas adolescentes, sobre todo por Olvido. A partir de "Canciones
profanas" ya entra en el gótico como tema en sí,
algo que a Carlos y a mí nos encantaba. Lo gótico, lo
medieval, la magia, los libros satánicos, y eso lo diluíamos
con lo pop y con la influencia de la Motown, que llegó por
medio de Patricia Godes. También nos interesaban los
asesinatos, El caso, Margarita Landi.. Y la nueva imagen, más
dura y más seria ya no pegaba mucho con las letras de
fosforescencias y levitaciones, que yo seguí trabajando en Los
Vegetales.
¿Existe alguna letra que Olvido se haya
negado a cantar? En "Deseo Carnal" y "No es
pecado" había muchísimas referencias al dinero y a
las tarjetas de crédito, Carlos estaba obsesionado con eso. Y
Olvido acabó harta. Recuerdo que cambié la letra de "Un
millón de hormigas", en realidad cambié las de casi
todos aquellos temas en el estudio porque a Olvido no le gustaban. Y
otras porque eran muy tontas y las tuve que cambiar yo porque, por
supuesto, Carlos pasaba. Ni siquiera iba al estudio cuando estábamos
grabando el álbum.
Es curioso, vosotros hacíais
"El dinero no es nuestro dios" y Carlos, en un tema de "Indicios"
le cantaba al diero y decía: "Eres mi dios", Es
que lo de "El dinero no es nuestro dios" tiene doble
lectura. Nosotros somos muy consumistas y no es que no nos importe.
Pero es que Carlos pasó por una época en la que sólo
pensaba en eso. Eso ya no sé si fue su yonquerío.
Al
principio de Dinarama sacasteis un montón de temas que fueron
descartados al entrar Olvido. ¿Fue porque a ella no le gustaban o
porque os aburrían? Supongo que las dos cosas. Eran
temas más discotequeros y ella quería más rock.
La de "Cactus, periquitos, carpas rojas y macramé..."
supongo que no se veía cantado lo de "la dicta Nancy
Reagan / no me va". Y hubo un cambio en la letra. "El ataque
de los tomates asesinos" que se convirtió en "Los
enanos asesino2" porque fui a ver "Cromosoma 3", de
Cronenberg, donde aparecían unos enanos que salían de
unos bultos, y eso fue toda una influencia. O "La niña",
una película que fuimos a ver con Fabio [McNamara], que se puso
a gritar a mitad de la película. Veíamos una de esas películas
y nos quedábamos en estado de shock, se convertían en
influencia inmediata: nos aprendíamos hasta los diálogos.
¿Donde
componíais? Con los Pegamoides sacábamos la música
en el local y luego la letra en mi casa. Más adelante ese
proceso cambió. Carlos volvió de la mili con una casete
en la que estaban las canciones de "Deseo carnal" tocadas
con una guitarra y tarareadas. Y cuando había que componer,
quedábamos una tarde y hacíamos tres letras siguiendo un
estilo. Decidíamos lo que íbamos a hacer el día
siguiente: canciones a lo Smiths, a lo Aztec Camera, a lo Blondie... y
al otro día, Carlos traía dos o tres temas en la onda
acordada.
La letra de "La línea se cortó",
¿alude a la crisis que atravesaban los Pegamoides? La letra es
tuya y de Carlos. Conscientemente no. Pero hay muchas letras
que con el tiempo han cobrado un significado concreto. "Cebras",
"Llegando hasta el final", "El hospital"... Pero
fueron compuestas pensando en otra cosa, eran como raphaelismos,
dramaqueenismos, aunque entonces lo de drama queen aún no existía
como tal... Nos gustaba unir ese desgarro con Bauhaus y Theatre of
Hate.
¿Y en "Alta tensión"? Lo de "Noto
la amenaza del vacío / luz de gas..." Tiene más
que ver con los comics de Carlos, esas historietas en las que entra
una señora rica en una fiesta y de repente todas sus enemigas
la ven y... alta tensión. Es como lo de "abróchense
los cinturones, esta noche va a haber tormenta". Y lo de luz de
gas es algo que se hacía mucho entonces. Al Capi le hacían
luz de gas en casa Costus, nadie le hablaba. Tesa [Arranz, vocalista
de Zombis] le hacía mucho luz de gas a Carlos, Bernardo
[Bonezzi], Olvido y yo de repente empezábamos a hablar en inglés
y Carlos, que no sabía inglés, se mosqueaba. Le hacíamos
luz de gas para fastidiarle. Era como una cosa muy habitual, hacerle
luz de gas a alguien. A Carlos se lo hacían mucho.
¿Y
él se lo hacía a alguien? Siempre lo intentaba
con Olvido, como se lo hacían a él. Supongo que por eso,
cuando a los Pegamoides nos dio por lo siniestro, tuvo sensación
de que le hacíamos el vacío.
¿Es
cierto que Rubi intentó en una ocasión seducir a Carlos? Sí.
Con el rollo de que ella era psicólogo le empezó a decir
que si en el fondo ella era como un chico... fue en los camerinos de
Teatro Martín. Pero Carlos pasó.
Yo he oído
que lo que pasó es que entró alguien en el camerino,
creo que [el locutor] Gonzalo Garrido, los pilló besándose,
y entonces Carlos se cortó. Puede ser. Era una época
un poco de "sálvese quien pueda". Y si Carlos estaba
borracho o había tomado algo puede que se dejase convencer...
Por otro lado Rubi era muy mona y guapa, tampoco era como para decirle
que no. El único problema era que a Carlos no le gustaban las
mujeres. De lo contrario se lo habría hecho con ella encantado.
A Rubí le gustaba Carlos. Desde luego, si había una
mujer que hubiese podido acostarse con él era ella. Era el tipo
de mujer que a él le gustaba: independiente, un poco mandona,
muy segura de sí misma, guapa y psicóloga.
¿Ha
habido más mujeres que estuviesen un poco enamoradas de Carlos? Sí,
pero no se pueden nombrar porque siguen vivas. Él estaba muy
influenciado por las mujeres y a la vez las atraía mucho. Si
hasta La Pirata, su dealer, llegó a ser su manager. Hasta que
se enfrentaban a él por algo, entonces ya eran lo peor. Decía
que todo era porque tenían la regla, como en la letra de esa
canción ["Bajo el volcán"] que dice "qué
culpa tengo yo de que / te vuelvas loca cada mes".
Pensaba
que esa letra era un ataque a Olvido. Es de "Angel exterminador",
un álbum que tiene dos canciones llenas de reproches hacia
vosotros dos tras la ruptura con él y el fin de Dinarma Prodría
ser, pero también se rebotaba mucho con Paloma [Chamorro]
cuando le decía que no tomase drogas. Y con Blanca [Sánchez]
cuando le decía que se estaba pasando. Y con Olvido. Él
no permitía que una mujer le llevara la contraria. Eran
divinas, eran lo más, hasta que le llevaban la contraria. Con
todas tenía esa relación de amor-odio. Hay dos canciones
de "Angel exterminador" que sí podrían ser
sobre nosotros, y seguramente lo serán. Como otra que hicieron
[Luis] Miguelez y Olvido [ya en Fangoria] sobre él, "La
vida sigue". Cuando Carlos empezó a tomar caballo,
¿intentaste decirle algo? No. Nunca he sido partidario de
meterme en la vida de los demás. Además, él nunca
me habló de ello así que yo lo sabía pero se
suponía que no lo sabía. El día que se fue de
Dinarama fue por un enfrentamiento. Nos peleamos y le dije que
desafinaba en los conciertos y otras cosas pero en realidad le estaba
diciendo que estaba fatal y que se pusiera las pilas. Las drogas son
un horror pero si alguien decide tomarlas quién soy yo para
decir nada a nadie. Además, se reía de Olvido y de mí
por no tomar nada y llevar vida sana. A mí me fastidiaba que
tomara drogas pero él sabía lo que estaba haciendo. Era
imposible decirle nada. Si alguien le decía algo entonces era
como si todos estuviésemos en su contra como si le hiciésemos
otra vez luz de gas.
Después de la pelea que
tuvisteis cuando dejó Dinarama, ¿en qué momento
volvisteis a ser amigos? Jesús Vázquez le pidió
canciones para un disco y él usó un poco eso como excusa
para que quedásemos. Empezó a venir por [los estudios]
Vulcano y enseguida conectamos de nuevo. Íbamos a hacer eso y
una canción para que Víctor Sandoval fuese a Eurovisión.
Y enseguida se le ocurrió lo de hacer un grupo con Olvido y
conmigo que fue Vía Satélite. Él siempre quería
hacer grupos: con [su amiba, la compositora y escritora] Paloma Olivé,
con [su amiga, la productora] Bibiana Bergia...
Ahora que
Carlos no está, ¿le echas de menos? Sí,
totalmente. Es una putada, es imperdonable que se haya dejado morir así.
Componer con Carlos era muy fácil, teníamos ya una dinámica
y cada vez componíamos mejor. No creo que encuentre jamás
a alguien con quien tenga tantísima sintonía. El sentido
del humor, los referentes culturales... A él no había
que explicarle si una palabra no procedía porque ya lo sabía.
Explícame
lo de las palabras que no proceden. Son palabras que me
rechinan. Por ejemplo, en "No sé qué me das",
la parte que dice "como un águila volando en libertad"...
en cuanto la oyó Carlos cogió el teléfono y me
dijo: "Nacho... supongo que tú no habrás puesto eso".
Pero esa letra es de Lucho [Prósper, de Actibeat] y a mí
me gusta mucho lo que hace.
Sigamos con Carlos, cuéntame
cómo era la experiencia de escribir con él. Cada
vez era más excéntrico todo. Hacíamos lo que nos
daba la gana. Últimamente me llamaba mucho para empezar a
componer para otro disco. Con él podía hacer cualquier
tipo de canción. Yo preparaba bases, él venía y
tocaba encima, le preparaba una base house, por ejemplo, y eso lo
sacaba un poco de su terreno. Así que lo echo de menos. Y también
como amigo. Mi otro gran amigo es [el pintor y compositor] Pablo Sycet
y con él hablo de muchas cosas que no hablaba ni siquiera con
Carlos, pero a Carlos lo conocía desde la infancia. Con Carlos
las cosas era como que si mirábamos los dos por esa ventana,
hacíamos el mismo tipo de comentario. O me llamaba y me decía:
"¿Estás viendo la televisión?" Y yo: "Sí.
¿Estás viendo tal canal? No doy crédito a lo que
estoy viendo".
Teníais la misma sintonía... Él,
Olvido y yo compartíamos ese sentido del humor.
¿Y
qué dijo Carlos cuando se enteró de que habías
empezado a tener relaciones con hombres? "¡Ya era
hora! Desde luego estabas inaguantable. Ya te vale..." Era una época
en la que él salía con Pedro [Almodovar], Fabio,
Sigfrifo [Martín Begué] y estábamos todos como
sumidos en un torbellino. Carlos y yo compartíamos piso y lo
que más le mosqueaba era que de repente yo ya no estuviese allí
cuando él volvía porque me había ido con mi
novio. Él tampoco se llevaba bien con mi primo [el pintor]
Antonio [Villatoro] y yo salía mucho con él. En estos últimos
años éramos muy amigos otra vez. Todos los días
hablábamos de todo. También salía con Mario
[Vaquerizo] y Olvido.
¿Cómo te gustaría
que se recordase a Carlos? Carlos era la persona con más
talento creativo que yo he conocido nunca. Podía hacer una
letra y a la vez estar dibujando, y si no, escribiendo un relato o una
historia. Conmigo fue muy generoso siempre, por mí hacía
lo que hiciese falta: una portada, un cómic... Cuando estaba
enfermo iba a verle a su casa y siempre tenía algo para enseñarme,
algo que había hecho: una foto, un escrito, una letra, un
dibujo... |